Por AFP Agencia 7 de mayo de 2026, 7:24 AM

Nueva York, Estados Unidos | Con una exhibición defensiva, los San Antonio Spurs de Victor Wembanyama aplastaron este miércoles 133-95 a los Minnesota Timberwolves para empatar 1-1 esta semifinal de la Conferencia Oeste de la NBA.

En el Este, los New York Knicks aprovecharon la ausencia de Joel Embiid para vencer 108-102 a los Philadelphia 76ers y tomar ventaja de 2-0 en la serie al mejor de siete partidos.

Si los Knicks lucen como favoritos en su eliminatoria, los Spurs recuperaron su condición de candidatos ante los Timberwolves después de la sorpresiva derrota sufrida el lunes en casa.

El equipo texano, segundo sembrado del Oeste, recuperó efectividad ofensiva y replicó la intensidad defensiva de unos Timberwolves que venían de eliminar a los Nuggets de Nikola Jokic en la primera ronda.

Wembanyama logró esta vez liberarse del férreo marcaje de su compatriota Rudy Gobert para terminar con 19 puntos y 15 rebotes.

El prodigio francés también sumó dos tapones, dos días después de establecer el récord de bloqueos en un partido de playoffs con 12.

Con el gigante de 2,24 metros como ancla defensiva, los Spurs limitaron a Minnesota a solo 34 puntos al descanso y provocaron 22 pérdidas de balón.

“Es el tipo de reacción que espero de mí mismo y de mis compañeros, así que no me sorprende en absoluto”, declaró Wembanyama sobre la respuesta tras la derrota del lunes.

“Hay algo de orgullo. Nos superaron en el primer partido y nosotros queríamos responder con autoridad en el segundo”, añadió el vigente Jugador Defensivo del Año.

Sin respuesta de Minnesota

Tim Duncan y Emanuel Ginóbili, leyendas de San Antonio, presenciaron la demostración de fuerza de unos Spurs que, impulsados por el dominio creciente de Wembanyama, aspiran a competir de inmediato por el anillo.

A los locales, sin embargo, les costó encontrar puntería desde el perímetro y fallaron sus primeros seis intentos de triple.

Fue el base De'Aaron Fox quien rompió la mala racha con un lanzamiento exterior cerca del cierre del primer cuarto.

En el segundo periodo, Wembanyama convirtió su primer triple de la serie, después de fallar sus ocho intentos en el juego anterior.

En un ataque colectivo, el joven Stephon Castle volvió a ser el máximo anotador con 21 puntos.

Los líderes de Minnesota, que ya perdían por 24 puntos al descanso, no mostraron capacidad de reacción y permitieron que la desventaja llegara hasta los 47 puntos.

Anthony Edwards, recuperado contrarreloj de una hiperextensión de rodilla, volvió a salir desde el banquillo y sumó 12 puntos en 24 minutos, mientras Julius Randle y Jaden McDaniels también terminaron con 12 unidades cada uno.

Knicks aceleran ante Sixers

En el otro juego de la jornada, los New York Knicks encaminaron su serie en un áspero duelo ante los Sixers, que registró 25 cambios de liderato, la mayor cantidad en unos playoffs de la NBA en los últimos 13 años.

Los neoyorquinos, liderados nuevamente por Jalen Brunson con 26 puntos, quedaron a solo dos victorias de regresar a la final del Este, instancia en la que cayeron el año pasado frente a los Indiana Pacers.

Para Philadelphia, que recibirá el tercer partido el viernes, la remontada parece una tarea muy complicada. La franquicia nunca logró revertir una serie tras perder los dos primeros juegos en sus 15 intentos previos.

Para desafiar las estadísticas, los Sixers probablemente necesitarán recuperar a Joel Embiid, declarado baja pocas horas antes del inicio del encuentro por un esguince en el tobillo derecho y molestias en la cadera.

Aun sin su líder, Philadelphia compitió intensamente en el Madison Square Garden.

El veterano Paul George marcó el ritmo con 11 de los primeros 13 puntos de los Sixers y Tyrese Maxey tomó protagonismo después con 15 puntos en el segundo cuarto y 26 en total.

La igualdad se mantuvo hasta el último periodo, cuando Philadelphia sufrió un apagón ofensivo.

Brunson, figura habitual de los Knicks, anotó cinco puntos consecutivos para liderar un parcial de 9-0 que dio a los locales la ventaja definitiva.

“El partido fue feo ofensivamente”, reconoció el entrenador de los Knicks, Mike Brown.

“Defendimos lo suficientemente bien como para ganar, especialmente en el último cuarto. Jugamos una buena ofensiva, pero simplemente no metimos los tiros”, lamentó el técnico de Philadelphia, Nick Nurse.