Por José Fernando Araya 5 de junio de 2026, 15:30 PM

Para entender la nueva película de 'Amos del Universo' ('Masters of the Universe 2026') hay que recordar el origen de ese hito de los ochenta llamado He-Man. Un héroe surgido de Mattel con la única misión de vender juguetes para atraer a los niños de 1982 y así buscar algo que se comparara con las Barbies, que eran un boom entre las niñas. 

Así surgió la primicia principal: el héroe tipo vikingo espacial lucha contra el malo, que en este caso es un cráneo con cuerpo musculoso, para salvar a su planeta Eternia y para ello adquiere el poder de la espada mágica. 

El auge fue tanto que luego vinieron un sinfín de personajes secundarios, todos ellos acompañados de sus figuras, y un año después, en 1983, llegó la serie de Filmation y ahí el fenómeno se hizo mundial.

La nueva película de He-Man, interpretado por Nicholas Galitzine, se debe entender precisamente así, como una historia ligera, que sin duda disfrutarán todos los que crecieron al lado de las figuras de acción, que vieron la serie y que hoy rondan o superan los 40. 

Acá el entretenimiento está confirmado; de hecho, hay poco espacio para el desarrollo de los personajes y ese podría llegar a ser un problema para muchos, aunque si vemos el material original, se siente más como un largo episodio de la fábula que ronda casi las dos horas y media. 

Incluso, el propio término fábula es la mejor forma de explicar este blockbuster que sin duda tendrá varias secuelas: relato breve, cuyos personajes suelen ser animales u objetos inanimados que actúan como humanos. Su objetivo principal es didáctico y siempre termina con una moraleja: una enseñanza o lección. Así tal cual. 

El film de Travis Knight ('Transformers: Bumblebee' y 'Kubo y la búsqueda del Samurai') nos da una típica historia del viaje del héroe, donde el desconocido termina inmerso en una aventura fantástica. 

No hay mayor ciencia, es material para el deleite visual y sonoro (ojito con esa banda sonora con colaboraciones del propio Brian May, guitarrista de Queen). Es cine palomitero, y se siente cómodo con eso, y ese es uno de sus puntos altos. 

Knight abraza con fuerza el material original y sus personajes son casi sacados de la animación de los ochenta. Incluso, es tanto el respeto por eso que hasta termina burlándose de situaciones que tal vez solo tienen sentido en el mundo de He-Man. 

Hay decenas de chistes al material original que sacarán más de una risa a los más fiebres, al punto de rozar la parodia más que una puesta en escena. 

Esto hace que la película no se avergüence de su origen, más bien lo abraza y lo hace suyo con fuerza. Sus personajes son coloridos, tontos, muchas veces sin sentido, tal y como fueron creados, con la vil excusa de vender, solo que ahora el objetivo es vender tiquetes y atraerlos al cine. 

Por eso lo mejor de la película ocurre en esa locura llamada Eternia, pues vemos a tigres mágicos hablando, magos parlanchines flotando y una serie de personajes que calzan muy bien ahí y lo hacen mágico.

Pero esto también le deriva un problema y es que no se sabe para quién va dirigida. Podría ser una película para niños, pero tiene chistes de doble sentido y algunas escenas con un poco de sangre que la sacan de ahí. 

Tampoco pareciera ser para el público adulto, ese que hoy compra más figuras de acción que los propios niños, pues la película raya en lo absurdo y lo tonto. Sus conflictos se resuelven como un chiste y cuando hay una gota de drama, pasa sin pena ni gloria; además, se abusa de un personaje principal más que torpe y que podría ser difícil de dirigir para muchos. 

Por si fuera poco, al personaje se le da una conexión con la tierra muy flojita y que está como excusa barata para meter la mercadería de sus patrocinadores. Muy vivillos, pero tampoco el público es tonto. 

Mención aparte para el Skeletor de Jared Leto. Villano por gusto y porque sí dentro de la película. Sin duda es lo mejor y cada escena se la roba, siendo imponente cuando lo debe ser y hasta manteniendo esa parte divertida que nos entregaba la serie.

Las peleas con He-Man, sobre todo cerca del final de la película, son visualmente muy disfrutables y harán aplaudir a más de un fiebre. Lástima que en algunos tramos los efectos se vean un poco a la carrera, sobre todo en ciertos personajes realizados completamente por esta tecnología. 

'Masters of the Universe' es la segunda ocasión en la que He-Man llega al cine, pues tuvo una primera cinta en 1987 con Dolph Lundgren (Ivan Drago en Rocky IV) que resultó un fracaso en taquilla, pero hoy es de culto para muchos.

El error de aquella primera vez fue intentar hacer algo serio, cuando He-Man y su mundo son todo menos serios; por algo hoy es frecuentemente utilizado para chistes, memes y hasta ícono LGBT. 

La versión del 2026, en cambio, no se avergüenza de sus orígenes, más bien los abraza, se siente orgullosa de su mundo y, pese a su larga duración, no se siente aburrida; más bien termina sacrificando profundidad por una fórmula de persecución, peleas y chistes, aunque muchos de ellos absurdos. 

El filme cumple para todos aquellos fiebres que soñaron con ver a Teela (Camila Mendes), Gringer o Battle Cat, el Castillo de Grayskull y hasta Fisto en toda su esencia, y hasta los que no son tan diestros en la historia de este héroe creado para vender muñecos.

'Amos del Universo' es entretenimiento puro, sin excusas, que no busca intentar engañar al público con algo de desarrollo, pues no hay espacio para la seriedad y sin duda agradará a los que buscan desconectarse un rato y comerse unas buenas palomitas viendo las aventuras de He-Man y sus amigos. ¡Y sí, Orko aparece!

InstagramTeleticacom