"Embarazo psicológico" en mascotas: experta explica por qué ocurre
La condición, conocida médicamente como pseudogestación, es común en perras no castradas.
El caso de Shaki, una perrita rescatada cuya dueña notó cambios repentinos en su comportamiento, puso sobre la mesa una condición que muchos dueños de mascotas desconocen, el llamado "embarazo psicológico".
La creadora de contenido Estefanía Carvajal relató recientemente que su mascota comenzó a llorar, mostraba incomodidad, rechazaba la comida, cargaba una pelota a todas partes y buscaba lugares para acostarse como si estuviera preparando un nido. Tras una valoración veterinaria, recibió un diagnóstico que sorprendió a muchos de sus seguidores: pseudogestación.
Sin embargo, la condición no implica que la mascota crea estar embarazada.
La veterinaria Laura Castro, encargada de la Cátedra de Ginecología, Obstetricia y Fisiología de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA), explicó que el término popular puede llevar a confusión.
"Lo que llaman embarazo psicológico en realidad se llama pseudogestación. No es psicológico, es hormonal y fisiológico", señaló la especialista a Teletica.com.
Una condición común en las perras
Según Castro, la pseudogestación es un fenómeno frecuente en las perras debido a las características particulares de su ciclo reproductivo.
La experta explicó que, después del celo, el organismo de la perra mantiene durante varios meses un comportamiento hormonal similar al de una gestación, incluso cuando no existe embarazo.
"Las perras tienen un ciclo reproductivo muy largo. Hormonalmente se comportan como si estuvieran preñadas durante una fase importante del ciclo, aunque no lo estén", indicó.
Por esa razón, algunas hembras desarrollan síntomas visibles una vez que termina ese periodo hormonal.
"Empiezan a desarrollar lactación, producen leche y se comportan como si tuvieran cachorros. Más que una pseudogestación, es como un pseudoparto", afirmó.
La especialista indicó que algunas perras presentan signos leves, mientras que otras muestran cambios más evidentes.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas suelen aparecer entre dos y tres meses después del celo.
Entre las manifestaciones más frecuentes destacan:
- Producción de leche.
- Crecimiento de las glándulas mamarias.
- Búsqueda de lugares para hacer nido.
- Protección de juguetes o peluches.
- Conductas maternales.
- Inquietud o cambios de comportamiento.
- Mayor territorialidad o agresividad en algunos casos.
"Hay unas que roban peluches, hay unas que se ponen agresivas y otras desarrollan una conducta muy marcada de cuidado de crías", comentó Castro.
La veterinaria aclaró que la intensidad de los síntomas varía entre animales.
Uno de los principales mitos alrededor del "embarazo psicológico" es que debe existir una monta previa para que aparezca. Castro desmintió esa creencia.
"No es necesaria la interacción con un macho. Las perras pueden presentar la pseudogestación independientemente de si hubo monta o no", explicó.
La especialista señaló que se trata de un proceso hormonal propio del ciclo reproductivo de la especie.
Una herencia de los lobos
La explicación de este fenómeno también tiene un componente evolutivo. De acuerdo con Castro, los ancestros de los perros desarrollaron este mecanismo para aumentar las posibilidades de supervivencia de las crías dentro de la manada.
"Es un rasgo evolutivo que conservan de los lobos. Las hembras subordinadas desarrollaban lactación para ayudar a alimentar a los cachorros de la hembra dominante", explicó.
Según la experta, este comportamiento permitía que hubiera más hembras capaces de alimentar a las crías si la madre necesitaba apoyo.
"Es un rasgo evolutivo que garantiza la supervivencia de los cachorros", agregó.
¿Representa un riesgo para la salud?
La especialista fue enfática en que la pseudogestación no debe considerarse una enfermedad.
"No es cáncer, no es una enfermedad uterina y no favorece enfermedades reproductivas", aseguró.
No obstante, sí pueden presentarse complicaciones relacionadas con la producción de leche. La principal es la mastitis, una inflamación de las glándulas mamarias.
"Son más propensas a mastitis porque producen leche y no hay cachorros mamando", indicó.
Por esa razón, recomendó vigilar constantemente el estado de las mamas.
Las señales de alerta incluyen:
- Dolor intenso.
- Inflamación marcada.
- Enrojecimiento.
- Cambios de coloración.
- Calor excesivo en las mamas.
Si aparecen estos síntomas, la mascota debe ser valorada por un veterinario.
¿Qué hacer si la perra presenta pseudogestación?
Castro recomienda evitar prácticas que puedan estimular una mayor producción de leche.
"No hay que ordeñarlas porque eso les alborota la producción. Es como si hubiera cachorros pidiendo leche", explicó.
La especialista indicó que la mayoría de los casos se resuelven por sí solos.
"La pseudogestación es autolimitante. Normalmente dura pocos días o algunas semanas y luego desaparece", comentó.
Sin embargo, advirtió que muchas perras volverán a experimentar la condición.
"Hay hasta un 75% de posibilidad de que vuelva a repetirse en algún otro celo", señaló.
Por esa razón, cuando una mascota no será utilizada para reproducción, la castración suele ser la medida recomendada para evitar futuros episodios y otras enfermedades reproductivas asociadas con la edad.
"La pseudogestación lo que indica es que la perra no está castrada", concluyó la especialista.

