Francia quiere evitar la pesadilla de 2002 ante Senegal
Francia y Senegal no solo comparten historia en el fútbol; los africanos fueron colonia francesa hasta finales de los años 50.
Cuando Papa Bouba Diop celebraba su gol al minuto 30 del encuentro contra Francia, empezaba el calvario que fue para los europeos la Copa del Mundo 2002, que los vio despedirse en primera ronda con solo un punto.
Derrota ante los senegaleses, empate sin goles contra Uruguay y caída de 2-0 ante Dinamarca. Los Bleus llegaron a defender el título ganado en casa en 1998 y viajaron de regreso como la peor oncena del Grupo A.
Veinticuatro años después, Francia vuelve a iniciar su participación mundialista ante Senegal. Esta vez los europeos no son los campeones defensores, pero sí parten entre los principales favoritos.
Aquella vez hubo una “falta de respeto” hacia Los Leones de la Teranga, tal y como lo aceptó David Trezeguet.
“Hay que reconocer que no los conocíamos muy bien. Nos dimos cuenta demasiado tarde de que en el fútbol no se permiten los errores”, reconoce ahora Trezeguet.
Esta vez la historia es diferente. Senegal llega con el título africano en su maleta, además de ocupar la casilla 16 del ranking de la FIFA.
“No sería una sorpresa si vencemos a Francia, que tiene jugadores de clase mundial. Francia es la favorita, pero nuestro equipo ha sido campeón de África, nos hemos clasificado por tercera vez consecutiva para el Mundial”, dijo el timonel de Los Leones, Pape Thiaw.
Los lazos entre ambos combinados van más allá del balompié. Senegal fue colonia francesa hasta 1960, cuando los locales declararon su independencia. Además, 10 de los convocados a la Copa del Mundo nacieron en territorio francés.
La nueva página de esta historia entrelazada empezará a escribirse este martes a la 1 p. m., cuando ruede el balón en el New York New Jersey Stadium, en East Rutherford, New Jersey, un cotejo en el que los franceses quieren comenzar a imponer su favoritismo.
Sobre el papel, Los Bleus presentan numerosas garantías para evitar un escenario semejante al de 2002, aunque su entrenador ha cedido el favoritismo máximo a la España de Lamine Yamal.
“Nosotros no queremos revancha (del juego de 2002), simplemente pensamos en llegar lo más lejos posible”, concluyó el mediocampista N'Golo Kanté.

