Por Valeria Martínez 20 de junio de 2026, 20:15 PM

Miles de jóvenes costarricenses terminan el colegio con el inglés aprobado, pero sin poder sostener una conversación en ese idioma. La prueba nacional del Ministerio de Educación Pública evalúa comprensión de lectura y escucha, pero no mide oficialmente la capacidad de hablar inglés.

Aunque desde 2023 el MEP y la Universidad de Costa Rica incorporaron evaluaciones diagnósticas con producción oral apoyada por inteligencia artificial, los resultados muestran que apenas la mitad de los estudiantes alcanza un nivel intermedio de inglés. La otra mitad se mantiene en niveles básicos.

La situación también se refleja fuera de las aulas. El más reciente informe del CONARE revela que el 43% de los graduados universitarios tuvo que pagar cursos externos para aprender inglés.

Además, según especialistas, el problema no está en el acceso a herramientas tecnológicas, sino en una enseñanza que prioriza la gramática y deja en segundo plano la conversación.

La falta de inglés conversacional representa una barrera para acceder a mejores oportunidades laborales. Los empleos que exigen dominar el idioma ofrecen salarios considerablemente más altos y figuran entre los principales requisitos para ingresar a empresas instaladas en zonas francas.