Consejo de UCR veta acuerdo sobre lineamientos para redistribución "integral" del FEES
"Lo que no se está viendo en la miopía del Conare es que, si el Gobierno puede con la universidad más grande, más rápido podrá con la más pequeña", afirma integrante del órgano.
El Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (CU-UCR) vetó el acuerdo tomado el martes pasado por el Consejo Nacional de Rectores (Conare), en el que se definieron los lineamientos para una redistribución "integral" del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).
Puntualmente, se alegó que la ejecución del acuerdo en cuestión puede resultar inconstitucional y nulo.
Lo anterior ocurrió durante la sesión de este jueves, en la que el director del Consejo Universitario, Keilor Rojas, hizo un balance de lo discutido tan solo dos días antes en el Consejo de Rectores y de seguido lanzó una crítica respecto a la falta de sustento de dicha reparticipación del presupuesto de las casas de enseñanza como la solución que requiere el sistema de educación superior.
En esa línea, se dijo alarmado después de que escuchara durante la discusión del martes pasado que la redistribución debía hacerse de forma "equitativa" y sobre la totalidad del plan de gastos destinado a las universidades.
"La redistribución ya no es sobre los eventuales incrementos que se pueden dar al FEES, sino ahora sobre el FEES total. Esto significa, al menos para mí, y con algunos de ustedes lo hemos comentado, ya se está cruzando una línea roja, que implicaría disminuciones más aceleradas del presupuesto de la Unviersidad de Costa Rica", señaló Rojas.
El propio director del Consejo Universitario hizo ver que, por años, esa casa de enseñanza ha aportado recursos para fortalecer el financiamiento de los demás centros educativos, pero que ya existen informes que apuntan que la tendencia de esas transferencias dejó de ser sostenible y que, si prevalece, puede impactar áreas como docencia, infraestructura o sedes.
Rojas añadió la necesidad de que cada universidad haga un ejercicio de autoevaluación, al dejar entrever que existen abusos en cuanto a las partidas que cada una destina al pago de remuneraciones de su personal.
"Si no, estaríamos en una situación en la que se quiere echar más agua al balde, pero el balde tiene un hueco. ¿No sería más prudente que eso se arreglara a lo interno, que cerremos ese hueco y luego vemos cómo le echamos agua y lo llenamos? Me parece que la situación y la tendencia de querer más plata sin hacer esa autoreflexión crítica de cómo se puede ser más eficiente dentro de cada universidad es importante", enfatizó el director del Consejo Universitario.
En una línea similar se manifestaron los demás miembros del órgano, claramente disconformes con los principios de lineamientos para la redistribución del Fondo.
La primera en hacerlo fue Ilka Treminio, del Área de Ciencias Sociales, quien llamó a las otras casas de enseñanza a unirse y a entender que una repartición equitativa de la base del presupuesto universitario derivaría en una afectación severa a la Universidad de Costa Rica, que es la que tiene la mayor cantidad de estudiantes y graduados.
"En momentos de tanta tensión y ataques a nuestras universidades, deberíamos impulsar la unión, la solidaridad para dar el ejemplo y no dejarnos vencer por quien gana al dividirnos. No estamos a la altura de la circunstancia. Desoír a la Universidad de Costa Rica en esta negociación es dejar vencer al Gobierno.
"Es claro que su discurso permeó las voluntades y hemos caído en la trampa. En lugar de unirnos para luchar por el aumento del presupuesto de educación, estamos en el camino del despojo. Lo que está en juego no es solo el presupuesto de una universidad, es el futuro del sistema de educación pública y su capacidad para responderle al país. Lo que no se está viendo en la miopía del Conare es que, si el Gobierno puede con la universidad más grande, más rápido podrá con la más pequeña", manifestó la politóloga de profesión.
De forma parecida se pronunció Olman Vargas, de la Federación de Colegios Profesionales Universitarios, quien hizo hincapié en que los otros centros educativos deben evitar caer "en el juego de la división".
Francisco Guevara, del Área de Artes y Letras, criticó lo que consideró una "exfoliación del presupuesto de la Universidad de Costa Rica", mediante una mal llamada redistribución.
"Lo que tiene que quedar claro aquí es que la redistribución obedece a un discurso gubernamental caprichoso, sin fundamento y demagógico para despojar el patrimonio de la Universidad de Costa Rica, que le sienta muy bien a algunos que quieren ese patrimonio para crecer en detrimento de la Universidad de Costa Rica", subrayó el abogado.
Mismo discurso dieron Sergio Salazar (Área de Ciencias Agroalimentarias), María Paula Fonseca (Sector Estudiantil), Hugo Amores (Sector Administrativo) y Nickolas Guevara (Sector Estudiantil).
Por su parte, Esperanza Tasies, de Sedes Regionales, fue todavía más crítica.
"Creo que van por muy mal camino. Yo le solicito una revisión. (...) Si Conare quiere, vamos a conversar con el Gobierno sobre la deuda, que no digo yo, dice la Contraloría, que tiene un manejo temerario. El manejo temerario es que participa el capital financiero en la denominación de la tasa, imagínense ustedes que lindísimo.
"Entonces esa tasa es una de las más altas y la hemos comparado con Chile y Estados Unidos y sé que puede ser litigada a nivel internacional y sé que podemos recurrir, no sé por qué no se está pensando, espero que se piense. Tenemos que ir a la corte aquí mismo, al (Tribunal) Contencioso Administrativo a decirles que dice Conare que van a quebrar esta universidad. Yo les agradezco mucho, la pura verdad, que hayan sido sinceros".
El veto fue aprobado por los 10 miembros presentes en la sesión del Consejo Universitario. El rector Carlos Araya se excusó de la discusión, pues asistió a un acto en Santa Cruz.
Respecto a las declaraciones dadas en el Consejo Universitario, Teletica.com mantiene en trámite una consulta ante la oficina de prensa del Ministerio de Educación Pública (MEP).
¿Qué implica?
Una vez conocido el veto por el Consejo de Rectores en sesión ampliada, este podrá, a solicitud de uno de sus miembros, aprobar un recurso de insistencia ante el cuerpo colegiado que interpuso el veto, para que en reunión conjunta solicite que se reconsidere su decisión.
Esto parece difícil que ocurra por la vehemencia con la que se pronunciaron los integrantes del Consejo Universitario.
De igual forma, en la moción aprobada este jueves, se contempla invocar el numeral 2 para exigir que la definición del Fondo Especial para la Educación Superior se discuta y vote nuevamente en el órgano ampliado, "bajo un enfoque técnico y consensual que respete la sostenibilidad de todas las universidades del sistema".
Potencialmente, de prevalecer el veto, el acuerdo del Consejo de Rectores quedará sin efecto.

