Por Adrián Marín 30 de marzo de 2026, 9:55 AM

Hay escenas de películas de Semana Santa que son consideradas verdaderas obras de arte. Aunque algunas fueron grabadas hace más de siete décadas, no existe tecnología capaz de igualar el impacto que mantienen hasta hoy.

El productor Mario Giacomelli lo resume así: “A pesar de la tecnología actual, los nuevos filmes no generan el mismo impacto” (ver reportaje especial en el video adjunto).

Cada uno de estos detalles busca transportar al espectador a la época y, además, fortalecer su fe.

Dos producciones monumentales

La primera es Ben-Hur, estrenada en 1959. En su rodaje participaron 10.000 extras, se utilizaron 2.500 caballos y 200 camellos. Además, se empleó un millón de accesorios, 100.000 vestuarios y se construyeron 300 escenarios.

Su escena más memorable, la carrera de cuadrigas, tardó semanas en producirse.

La cinta obtuvo 11 premios de la Academia, entre ellos mejor película, mejor director para William Wyler y mejor actor para Charlton Heston, quien años antes había interpretado a Moisés en Los diez mandamientos.

Una producción colosal

Otra obra maestra, que al igual que Ben-Hur requirió una producción gigantesca, fue precisamente Los diez mandamientos. En ella participaron 20.000 extras y se incluyeron 15.000 animales.

Entre sus curiosidades destaca que el actor principal fue elegido por su parecido con la escultura de Moisés de Miguel Ángel. Además, el bebé que aparece en la canasta es el hijo de Charlton Heston, y la voz de Dios que se escucha en la escena de la zarza ardiente también le pertenece.

Sin duda, una de las secuencias más recordadas es la apertura del Mar Rojo.

Para lograrla, se construyó un enorme tanque con una hendidura en forma de U. El agua fue liberada y, tras la grabación, la escena se reprodujo de forma invertida. Luego, con equipo especializado, se integraron los cientos de actores que previamente habían sido filmados caminando en Egipto. Este proceso tomó seis meses.

El sacerdote Ricardo Cerdas afirma: “Producciones como estas ayudan al creyente a fortalecer su fe”.

Un clásico de Semana Santa

En la Semana Mayor tampoco puede faltar Jesús de Nazaret, que en 2026 cumplirá 49 años.

Tiene una duración total de seis horas con 21 minutos y en su elenco incluye a seis ganadores del Óscar, entre ellos Anthony Quinn, quien interpretó a Caifás, y James Earl Jones, reconocido por dar voz a Darth Vader, quien encarnó al rey mago Baltasar.

La producción se filmó en Túnez y Marruecos, y el pontífice de entonces, Pablo VI, elogió al director Franco Zeffirelli por su obra.

Interpretar a Jesús implica una enorme responsabilidad, rodeada además de múltiples curiosidades.

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